Enfrentamientos, saqueos e incendios se registraron en varias ciudades; Macron rechaza renuncia del ministro del Interior y pide nuevas estrategias policiales.
El 17 de octubre de 2026, Francia vivió una jornada de protestas masivas que reunieron a cientos de miles de personas en al menos 110 marchas, según el Ministerio del Interior. Las manifestaciones, motivadas por el encarecimiento del costo de vida, las condiciones de la educación pública y el deterioro de los servicios públicos, derivaron en enfrentamientos, saqueos e incendios en distintas ciudades del país.
Durante los disturbios, alrededor de 2,400 personas fueron detenidas y cerca de mil integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos. En París, se registraron 855 arrestos y en la plaza de la República, manifestantes lanzaron piedras, adoquines y fuegos artificiales contra los agentes, quienes respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. Los disturbios también se extendieron a ciudades como Limoges, Lille, Marsella y Lyon, donde se reportaron incendios y daños en edificios públicos y comercios.
La Federación del Comercio y de la Distribución estimó que aproximadamente 1,500 tiendas fueron vandalizadas y que los daños económicos podrían alcanzar cientos de millones de euros. El Ministerio del Interior calculó una participación de al menos 550,000 personas, mientras que organizadores y sindicatos elevaron la cifra a 800,000 asistentes.
El presidente Emmanuel Macron condenó los disturbios en una declaración televisada el 18 de octubre y afirmó que las demandas sociales no justifican los ataques contra edificios públicos, negocios ni fuerzas de seguridad. Macron pidió que los responsables respondan ante la justicia y solicitó la aplicación de nuevos métodos de intervención contra los grupos violentos.
Tras las críticas a la actuación policial, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia, pero Macron la rechazó para garantizar la continuidad del mando de las fuerzas de seguridad. Por su parte, la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, anunció la intención de proponer una comisión parlamentaria para investigar los disturbios y la respuesta policial.
Las protestas estudiantiles, que comenzaron semanas antes en la región parisina, se extendieron a otras localidades y contaron con la participación de sindicatos y miembros del movimiento de los chalecos amarillos, surgido en 2018. Además, el contexto político incluye los esfuerzos del Gobierno por aprobar un presupuesto de austeridad y la cercanía de las elecciones presidenciales de 2027, en las que Macron no podrá competir por el límite constitucional y Marine Le Pen encabeza los sondeos mencionados en los reportes.
En el ámbito internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vinculó los disturbios en Francia con la inmigración y pidió endurecer las normas migratorias y cerrar las fronteras en una publicación en Truth Social.
