El jefe de la Seguridad Personal del MININT cubano ha sostenido reuniones con altos funcionarios y empresarios estadounidenses en 2026.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado ‘El Cangrejo’, se consolida como una figura central en la estructura de poder cubana. A sus 42 años, es jefe de la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior (MININT) y responsable de la protección de Raúl Castro y otros altos funcionarios. Además, controla información estratégica de inteligencia militar, GAESA, el Ministerio de Economía, inversiones extranjeras, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX).
Rodríguez Castro es hijo del general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, exjefe de GAESA, el conglomerado que concentra el 70% de la riqueza total de Cuba y regula el 90% del comercio minorista sujeto a tributos fiscales. Su influencia se extiende a la vida económica y política del país, incluyendo la supervisión de inversiones extranjeras y la continuidad del modelo económico basado en el monopolio de GAESA, que sigue construyendo hoteles de superlujo y atrayendo capital internacional sin cambios en el sistema político.
En el ámbito internacional, Rodríguez Castro ha mantenido relaciones directas con figuras del gobierno de Estados Unidos. En febrero de 2026, se reveló que Marco Rubio dialoga directamente con él, desplazando a Miguel Díaz-Canel de las conversaciones clave. En mayo de 2026, sostuvo una reunión con John Ratcliffe, jefe de la CIA, y Lázaro Álvarez, jefe del MININT cubano. Posteriormente, en septiembre de 2026, se reunió con ejecutivos de Dominari Holdings, empresa de Donald Trump Jr. y Eric Trump, para negociar proyectos hoteleros en Cuba. También en octubre de 2026, participó en una reunión en Guantánamo junto al general Francis Donovan y Roberto Legrá.
Rodríguez Castro cuenta con visa diplomática estadounidense y actúa como enlace para futuras operaciones de Trump en Cuba. Además, ha realizado 29 viajes directos como personaje VIP a Panamá y en 2022 residió en Las Vegas como empresario bajo la compañía Gran Azul.
Mientras consolida su posición, Rodríguez Castro ha sido vinculado como propietario de ‘La Marina’, un complejo de bares y restaurantes en Cuba operado con prestanombres. En 2023, celebró su boda con lujos como jets privados y yates, y en octubre de 2026 organizó una fiesta exclusiva en su residencia, el mismo día en que 3.5 millones de cubanos carecieron de agua potable y se registraron apagones de 24 horas en la isla.
En el contexto de operaciones ilícitas, en agosto de 2023 se documentó la operación Sísifo, una red dedicada al robo de yates en Florida para sacar personas de Cuba y distribuir mercancía de lujo. La red fue desarticulada con 21 detenidos sentenciados a 25 años de cárcel, pero Rodríguez Castro no está formalmente imputado.
La influencia de Rodríguez Castro y su círculo cercano se refleja también en el estilo de vida de otros miembros de la élite cubana, como Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, quien posee supercarros y discotecas mientras persisten los apagones prolongados en el país.
