El peso interrumpe cinco semanas de pérdidas y el dólar registra su primera caída semanal frente al euro y al yen en más de un mes.
El 16 de octubre de 2026, el peso mexicano logró una apreciación frente al dólar estadounidense, interrumpiendo una tendencia negativa que se había prolongado durante cinco semanas consecutivas. El dólar inició la jornada en 18.38 pesos por dólar, lo que representó una pérdida de 0.19%. Durante la sesión, el peso alcanzó un valor de 18.37 unidades por dólar, avanzando 0.12% respecto al precio de referencia del día anterior.
Esta recuperación semanal del peso fue de aproximadamente 0.1%. El tipo de cambio había llegado a 18.60 pesos por dólar el miércoles, su nivel más débil desde noviembre de 2025, antes de revertir parcialmente la tendencia. En el contexto internacional, el dólar también registró su primera caída semanal en más de un mes frente al euro y al yen, perdiendo terreno en los mercados recientes y sin funcionar como activo de refugio.
El comportamiento de los mercados estuvo influido por el retroceso de las acciones del sector de inteligencia artificial, así como por la preocupación de los inversionistas sobre la capacidad de algunos operadores de centros de datos para cumplir con sus obligaciones de deuda en los plazos previstos. Estos factores contribuyeron a la volatilidad en los mercados bursátiles y crediticios.
En materia de política monetaria, Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, evitó adelantar su postura sobre los próximos pasos en la política de tasas de interés de Estados Unidos. La próxima reunión de la Reserva Federal está programada para el 27 y 28 de octubre de 2026. Por su parte, las minutas de la última reunión del Banco de México reflejaron que una parte importante de la Junta de Gobierno estaría dispuesta a recortar la tasa de referencia si mejora el panorama inflacionario.
Los mercados financieros contemplan la posibilidad de nuevos aumentos en las tasas estadounidenses hacia finales de año, después del ajuste realizado en septiembre de 2026. Una reducción en el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos podría disminuir el atractivo de las inversiones en pesos vinculadas al carry trade. Además, la próxima semana se esperan los datos de inflación correspondientes a la primera quincena de octubre en México, lo que podría influir en las decisiones futuras de política monetaria.
