Ambos rechazan las acusaciones de conspiración para cometer torturas y buscan la desestimación del caso alegando inmunidad soberana.
Nicolás Maduro y Cilia Flores se declararon no culpables este jueves ante un tribunal de Nueva York, donde enfrentan cargos de conspiración para cometer torturas. La Fiscalía de Manhattan acusa a Maduro de ordenar torturas a políticos de oposición y militares acusados de conspirar contra su gobierno. Según la acusación formal, desde 2013 Maduro habría autorizado el uso de tortura y supervisado un sistema de represión política en Venezuela.
Las presuntas torturas descritas en el expediente incluyen descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, privación de alimentos, confinamiento en celdas de castigo y tortura psicológica. Más de una decena de ciudadanos estadounidenses habrían sido víctimas de estas prácticas durante su encarcelamiento en Venezuela bajo el gobierno de Maduro.
Durante la audiencia, Maduro rechazó las acusaciones y cuestionó los testimonios presentados en su contra. El juez Alvin Hellerstein registró la declaración de inocencia en nombre de Maduro. Por su parte, Cilia Flores afirmó: “Soy completamente inocente. No soy culpable”.
Estos cargos se suman a acusaciones previas contra Maduro, Flores y otros por conspiración para traficar cocaína y colaborar con cárteles designados como grupos terroristas. Ambos fueron capturados en enero durante una incursión militar estadounidense y trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos.
La defensa de Maduro y Flores busca que el caso sea desestimado, argumentando inmunidad soberana y alegando que su traslado a Estados Unidos fue ilegal. Flores solicitó quedar en libertad bajo fianza mientras espera el proceso judicial, pero la petición fue rechazada. El juicio está programado para junio de 2027.
