La negociación del 15 de octubre en Hermosillo terminó sin avances; persisten demandas de basificación y mejores condiciones laborales.
Trabajadores de distintas instituciones de salud en Sonora concluyeron el jueves 15 de octubre en Hermosillo una mesa de negociación con autoridades estatales sin alcanzar acuerdos sobre sus demandas laborales. Ante la falta de avances, solicitaron una reunión directa con el gobernador Alfonso Durazo Montaño para obtener compromisos concretos en materia laboral y de recursos para los hospitales.
Durante la mesa, los representantes de los trabajadores entregaron una copia del pliego petitorio que previamente habían presentado a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Sin embargo, las autoridades presentes no contaban con facultades para resolver las exigencias económicas y laborales planteadas por el personal.
Entre las principales demandas está la basificación de más de mil 800 trabajadores que actualmente carecen de estabilidad laboral. También se reclamaron topes salariales que limitan los incrementos a cuatro mil 800 pesos para personal administrativo, mientras que otros funcionarios reciben aumentos anuales. Además, se exigió el pago de compensaciones para quienes laboran en zonas de riesgo, en especial personal de IMSS-Bienestar y contratados eventuales.
Los trabajadores denunciaron que persisten carencias de material, equipo de protección y recursos básicos en los hospitales, incluyendo la falta de guantes adecuados y combustible para ambulancias. Ante la falta de respuestas, advirtieron que las movilizaciones continuarán si no se concreta una reunión con el gobernador en los próximos días.
Se garantizó a quienes participaron en la protesta que su jornada laboral quedaría justificada y que no habría represalias por sumarse al movimiento. Los representantes sindicales reiteraron que “la lucha no se termina aquí” y subrayaron la urgencia de atender las condiciones laborales y de recursos en el sector salud de Sonora.
