Oficiales de U.S. Customs and Border Protection determinan la admisibilidad final tras revisar documentos, equipaje y, en casos poco comunes, dispositivos electrónicos.
La entrada a Estados Unidos para viajeros internacionales está sujeta a un proceso de inspección realizado por oficiales de U.S. Customs and Border Protection (CBP), quienes determinan la admisibilidad final de cada persona, independientemente de que cuenten con una visa vigente. Este procedimiento se aplica en todos los puntos de ingreso, incluyendo aeropuertos, puertos marítimos y cruces terrestres.
La posesión de una visa, como la de turista B1/B2, solo permite al viajero solicitar el ingreso en un puerto de entrada, pero no garantiza la admisión automática. Los oficiales de CBP revisan documentos, equipaje documentado, maletas de mano y otros objetos personales para verificar que el propósito del viaje sea coherente con la información proporcionada durante la entrevista migratoria. Las entrevistas suelen centrarse en el destino, motivo de la visita, lugar de hospedaje y duración de la estancia.
Además, los oficiales están entrenados para identificar mercancías prohibidas, productos agrícolas restringidos, sumas elevadas de efectivo no declarado, artículos regulados y objetos que representen un riesgo para la seguridad nacional. Si se detectan discrepancias o dudas durante la inspección, el viajero puede ser remitido a una revisión secundaria para un análisis más detallado.
En casos poco frecuentes, los oficiales pueden inspeccionar dispositivos electrónicos como teléfonos móviles y computadoras. Durante el año fiscal 2025, menos del 0.01% de los viajeros internacionales que llegaron a Estados Unidos fueron objeto de este tipo de revisión. El objetivo de estas inspecciones es detectar delitos como fraude de visas, tráfico de personas y actividades terroristas. La revisión básica de dispositivos electrónicos se limita a la información almacenada en el aparato, como fotografías, mensajes y contactos, sin enfocarse en datos almacenados en la nube.
Se recomienda a los viajeros responder con honestidad durante la inspección, llevar documentos que respalden el motivo del viaje y asegurarse de que las actividades planeadas sean compatibles con el tipo de visa. Por ejemplo, la visa de turista B1/B2 autoriza únicamente viajes temporales por turismo o visitas familiares, pero no permite trabajar en Estados Unidos.
