Manifestación masiva en Casa Jalisco deja 28 policías heridos y genera investigaciones sobre el uso de la fuerza y detenciones.
El domingo 11 de octubre se registraron enfrentamientos en las inmediaciones de Casa Jalisco durante una manifestación que exigía agua de calidad en la zona metropolitana de Guadalajara. La protesta, que reunió a cerca de 10 mil personas y comenzó de manera pacífica, derivó en disturbios cuando un grupo de aproximadamente 400 personas portando piedras, tubos, martillos, petardos con clavos y bombas de gas, según el gobernador Pablo Lemus, provocó incidentes violentos.
Los enfrentamientos se prolongaron durante alrededor de tres horas, poniendo en riesgo tanto a manifestantes como a personas en una casa de descanso contigua a Casa Jalisco. Como resultado, 39 personas fueron detenidas y 28 policías resultaron heridos, dos de ellos con lesiones graves: uno con fractura de cráneo y otro que perdió un dedo. Hasta la mañana del lunes 12 de octubre, 12 de los detenidos habían sido liberados.
El gobernador Lemus informó que solicitó a la Fiscalía de Jalisco revisar cada detención y ordenó investigar la actuación policial, así como posibles excesos durante el operativo. Paralelamente, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco abrió una investigación de oficio sobre los hechos.
Durante la reunión del Gabinete de Seguridad Nacional, Pablo Lemus informó a Claudia Sheinbaum sobre lo ocurrido. Sheinbaum rechazó la represión policial y pidió al gobierno de Jalisco explicar las detenciones y el uso de agua y gases lacrimógenos. Además, reiteró que el gobierno federal no apoya la privatización del servicio de agua y que la solución debe ser técnica y conjunta.
La protesta se realizó en un contexto de inconformidad social por la calidad del agua en Guadalajara y diferencias entre los gobiernos federal y estatal sobre el financiamiento de obras para resolver el problema. Pablo Lemus propuso un modelo de financiamiento CMRO para infraestructura hídrica, mientras que Sheinbaum advirtió que algunos esquemas podrían abrir la puerta a la privatización, postura rechazada por el gobierno federal.
El gobernador aseguró que el agua no se privatizará, que el servicio no se entregará a empresas privadas y que no habrá aumento en las tarifas. Además, afirmó que el cierre del abasto desde la presa de Las Pintas está dando resultados y continúan los trabajos de modernización y ampliación de la planta potabilizadora número uno en Miravalle. Está pendiente la aprobación en el Congreso local de una iniciativa para construir el nuevo acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, validado técnicamente por la Comisión Nacional del Agua.
Lemus subrayó que la violencia durante la protesta no debe repetirse y que el diálogo es la vía para atender las inconformidades y el problema del agua en Jalisco.
