Daniela Noriega y su madre consolidaron su negocio gracias a redes sociales y abrieron una cafetería tras casi 10 años de experiencia.
Daniela Noriega y su madre, María Laura de Noriega, comenzaron en 2017 un negocio de repostería en Hermosillo utilizando Instagram como su principal canal para atraer clientes. El proyecto nació del gusto compartido por hornear y decorar pasteles, y desde el inicio, las redes sociales fueron fundamentales para dar a conocer su trabajo. Publicando fotografías de sus productos, lograron captar la atención de personas fuera de su círculo cercano, lo que marcó el paso de un pasatiempo a un emprendimiento consolidado.
Daniela, diseñadora industrial de profesión, destaca que la identidad de marca se construyó con atención al cliente y una comunicación cercana en redes sociales. El crecimiento del negocio se vio impulsado por la llegada de pedidos de personas que no conocían personalmente, lo que les permitió expandirse y consolidarse en el mercado local. Han innovado constantemente con nuevos sabores y productos para adaptarse a las preferencias del público, hasta alcanzar un ritmo sostenible.
La experiencia adquirida en repostería llevó a Daniela y su familia a abrir una cafetería, proyecto que ahora desarrolla junto a su esposo. Daniela considera que emprender implica resiliencia, servicio al cliente y capacidad de adaptación, y recomienda a quienes inician buscar experiencias diversas para enriquecer sus proyectos. En Hermosillo, señala que el tamaño del mercado y las recomendaciones entre consumidores favorecen el crecimiento de los emprendimientos.
Además del uso de redes sociales, Daniela resalta la importancia de habilidades como la toma de decisiones y la solución de problemas para sostener un negocio. Para ella, ser emprendedora significa valorar su trabajo, aportar a la comunidad y tener autonomía sobre su tiempo.
