El exmilitante expresó desacuerdo con la alianza PAN-PRI y criticó la falta de apertura en el Comité Directivo Estatal.
Alejandro López Caballero presentó su renuncia como militante del Partido Acción Nacional (PAN) en Sonora mediante una carta dirigida a la presidenta del Comité Directivo Estatal, Celina Aldana Martínez, fechada el 7 de octubre de 2026. En el documento, López Caballero manifestó tristeza por concluir su etapa en el PAN, donde participó políticamente durante muchos años.
El exmilitante recordó que el año anterior asistió al relanzamiento nacional del PAN encabezado por Jorge Romero, donde se anunció una nueva etapa de apertura ciudadana basada en mediciones demoscópicas. Según López Caballero, su proyecto político cumplió con los procedimientos para medir respaldo ciudadano y cuenta con tres encuestas realizadas por empresas nacionales reconocidas que lo favorecen frente a otros aspirantes panistas a la Presidencia Municipal de Hermosillo.
López Caballero señaló que se había planteado competir sin alianza con el PRI, pero las decisiones posteriores del partido se alejaron de esos compromisos. Relató que, al acudir a entregar una carta manifestando su intención de participar, él y su equipo encontraron la puerta del Comité Directivo Estatal del PAN cerrada con candado, lo que consideró un reflejo de la falta de apertura en la dirigencia estatal.
El exmilitante expresó su desacuerdo con una alianza con el PRI, argumentando que fortalece a Morena en lugar de debilitarlo. Indicó que durante los últimos meses, miles de personas, incluyendo militantes panistas, ciudadanos sin partido y simpatizantes de distintas expresiones políticas, se acercaron a su movimiento motivados por la promesa de apertura. Afirmó que no abandonará a esas personas.
Durante aproximadamente 30 años, López Caballero ha recorrido colonias, impulsado proyectos sociales y trabajado con organizaciones ciudadanas. Subrayó que su renuncia no representa una ruptura con compañeros panistas ni con relaciones personales construidas en más de dos décadas. Finalmente, sostuvo que los problemas de Hermosillo no tienen partido y que las soluciones tampoco deberían tenerlo.
