La alcaldesa reporta cinco viviendas destruidas y seis niños heridos leves en una escuela; el gobierno promete recursos para atender la emergencia.
Dos tornados violentos golpearon la ciudad de Marsala, en la costa occidental de Sicilia, Italia, causando importantes daños materiales y dejando varios heridos. La emergencia ocurrió el viernes 9 de octubre de 2026, cuando los fenómenos meteorológicos extremos afectaron especialmente al distrito de Terrenove y a la localidad vecina de Petrosino.
La alcaldesa de Marsala, Andreana Patti, describió la situación como un ‘escenario de guerra’, señalando que al menos cinco viviendas resultaron destruidas y varios automóviles fueron arrojados fuera de la ruta. Entre las zonas más afectadas se encuentra la escuela Alcide De Gasperi, donde se encontraban 273 niños al momento del impacto. Seis menores sufrieron heridas leves y fueron trasladados al hospital Paolo Borsellino de Marsala para su atención.
Bomberos y equipos de Protección Civil trabajaron en la remoción de escombros y la atención a los afectados. El balance de daños es preliminar, pero las autoridades locales han solicitado apoyo inmediato. El gobernador de Sicilia, Renato Schifani, expresó su solidaridad con los habitantes de Marsala y el gobierno prometió destinar los recursos necesarios para atender la emergencia.
La región llevaba varios días bajo condiciones meteorológicas adversas. Representantes de la oposición, como Angelo Bonelli, diputado de Alianza Verdes e Izquierda y vocero de Europa Verde, señalaron que la ciencia había anticipado este tipo de fenómenos violentos y criticaron al gobierno de Giorgia Meloni por minimizar los efectos del cambio climático. Bonelli destacó que Italia ha pasado en pocas semanas de un verano con calor extremo y sequía a tormentas violentas, atribuyendo estos cambios al calentamiento de los mares y a la falta de políticas de adaptación y transición energética.
Bonelli pidió un plan extraordinario con recursos suficientes para prevenir desastres y reforzar la seguridad territorial, además de apoyo inmediato para las comunidades afectadas. También criticó que el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático siga sin financiación y advirtió que negar la crisis climática solo agrava la situación.
