El año 2024 registró el mayor número de decomisos, con 1,386 armas aseguradas por Ejército y Guardia Nacional.
Entre enero de 2021 y septiembre de 2026, el Ejército y la Guardia Nacional incautaron 4,139 armas de fuego en Sonora, de las cuales más del 70% se concentraron en diez municipios del estado. El flujo de armas ilegales cruza de Estados Unidos a México y opera en ambos lados de la frontera, consolidando al norte de Sonora como el principal cinturón de fuego con los decomisos más importantes.
Los cinco municipios con mayor número de armas decomisadas fueron San Luis Río Colorado (599), Caborca (596), Nogales (394), Plutarco Elías Calles (353) y Cajeme (272), sumando en conjunto 2,214 armas, más de la mitad del total asegurado. Los siguientes cinco municipios con más incautaciones fueron Altar (223), Sáric (167), Pitiquito (165), Sonoyta (109) y Navojoa (104), que en conjunto sumaron 768 armas.
En cuanto al tipo de armamento, los fusiles de asalto representaron aproximadamente el 93% de las armas decomisadas, con 3,860 unidades. Además, se aseguraron 110 ametralladoras, 88 carabinas y 41 escopetas. Los fusiles AK-47, conocidos como ‘cuerno de chivo’, son la preferencia de los grupos criminales en la región.
El año 2024 destacó por registrar el mayor volumen de decomisos, con 1,386 armas aseguradas. Entre 2021 y 2024 se observó un crecimiento constante en los aseguramientos realizados por las fuerzas federales.
Sonora funciona como una de las principales rutas de entrada para el flujo ilegal de armas hacia México. Una proporción importante de las armas aseguradas en el país tiene origen en Texas, Arizona y California, según informes de la Fiscalía. El tráfico de armas persiste pese a los operativos, debido a la falta de desarticulación de las redes de tráfico y a condiciones que facilitan la compra en Estados Unidos.
El Gobierno Mexicano puede recurrir a mesas de negociación con Estados Unidos para impulsar medidas que dificulten el acceso a armas. Además, se señala la necesidad de fortalecer la revisión de lo que entra al país desde el norte y mantener controles sobre los flujos hacia Estados Unidos. La combinación de controles insuficientes, redes criminales y facilidad de acceso a armas permite que el tráfico continúe imparable.
