El derribo del árbol histórico el 5 de octubre de 2026 desató protestas, detenciones y condena de la Nación Tohono O’odham.
El 5 de octubre de 2026, autoridades estadounidenses derribaron un álamo conocido como ‘La Abuela’, con una antigüedad estimada entre 200 y 250 años, en la frontera de Arizona con Sonora. El árbol, uno de cuatro ejemplares históricos en la zona, fue talado para permitir el avance de un doble muro fronterizo impulsado por el Gobierno de Estados Unidos.
La decisión de talar ‘La Abuela’ generó una ola de protestas por parte de activistas ambientales, quienes habían mantenido vigilancia sobre el árbol durante más de 70 días para impedir su destrucción. Ese mismo día, agentes de la Patrulla Fronteriza desalojaron el campamento de activistas y detuvieron al menos a una decena de personas, aunque el número exacto de arrestos varió en los reportes.
La construcción del muro consiste en dos barreras paralelas de postes de acero, separadas por aproximadamente 18 metros, y forma parte de un proyecto anunciado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en junio de 2026. En ese momento, la CBP informó que cuatro álamos en terrenos federales serían retirados para la obra. Tras el derribo, la CBP reconoció la importancia de proteger el medio ambiente, la vida silvestre y los recursos culturales durante la construcción.
Las protestas continuaron después del derribo. El 6 de octubre de 2026, activistas reportaron nuevas detenciones durante una ceremonia de oración en la frontera y comenzaron a ocupar un segundo álamo antiguo en La Noria, Sonora. El 7 de octubre, agentes de la Patrulla Fronteriza fueron vistos debajo de este segundo árbol, donde manifestantes instalaron una plataforma de madera. Ese mismo día, imágenes mostraron a una persona rodeada por agentes federales mientras intentaba detener un vehículo de carga involucrado en los trabajos del muro. Para el 8 de octubre, se reportaron nuevos arrestos, uso de gas pimienta y la continuidad de las movilizaciones en la zona.
La Nación Tohono O’odham condenó el derribo de ‘La Abuela’ y criticó el impacto de la construcción en recursos naturales y culturales. La comunidad indígena denunció previamente el ingreso de contratistas y agentes federales a territorio tribal, así como restricciones impuestas a su policía. El área afectada, que incluye el valle de San Rafael y el cauce del río Santa Cruz, es considerada un corredor importante para la vida silvestre, incluyendo aves migratorias y mamíferos como jaguares, ocelotes, osos negros y berrendos.
