Las obras buscan añadir 1,500 litros por segundo a la red de agua potable, que enfrenta fugas y obsolescencia.
El gobernador Alfonso Durazo tiene en sus manos un presupuesto de 3 mil millones de pesos destinado a obras hidráulicas en Hermosillo. El objetivo principal de estos trabajos es añadir 1,500 litros por segundo adicionales a la red de distribución de agua potable de la ciudad, que actualmente enfrenta serios problemas de eficiencia y abasto.
Hermosillo, con una población que alcanza el millón de habitantes, enfrenta una situación crítica en su red de agua potable: el 45 por ciento del agua distribuida se desperdicia debido a fugas. Esta problemática se atribuye a que la infraestructura de la red tiene más de cincuenta años de operatividad y es considerada obsoleta por especialistas.
Expertos como José Luis Jardines, César Lagarda Lagarda y Juan Jaime Sánchez Meza han insistido en la urgencia de rehabilitar la red de agua potable. Señalan que, además de la ampliación de la capacidad de distribución, es indispensable modernizar la infraestructura para evitar quejas recurrentes de los vecinos, especialmente en las partes altas de la ciudad, donde el abasto es irregular.
La inversión anunciada por el gobernador Durazo responde a estas demandas y busca no solo incrementar el volumen de agua disponible, sino también mejorar la eficiencia del sistema y reducir las pérdidas por fugas. Hasta el momento, no se han detallado los plazos ni las etapas específicas de las obras, pero la asignación de recursos representa un avance relevante para la gestión del agua en Hermosillo.
