Las movilizaciones, originadas por el deterioro escolar y falta de profesores, han dejado 78 trabajadores heridos y más de 5 mil detenciones.
Entre 400 y 500 centros educativos en Francia permanecen total o parcialmente cerrados este lunes debido a protestas estudiantiles que se han intensificado en la última semana. El ministro de Educación, Edouard Geffray, informó que la cifra de planteles afectados es similar a la registrada el viernes anterior. Las autoridades prevén una recuperación progresiva de las clases en los centros donde fueron suspendidas.
Las protestas, que comenzaron por el descontento ante el deterioro de los centros educativos, principalmente por la falta de sustitución de profesores ausentes y problemas de mantenimiento, han derivado en bloqueos, incendios en las inmediaciones de los planteles y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Desde el inicio de las movilizaciones, 24 centros educativos han sido incendiados o saqueados y 78 trabajadores educativos han resultado heridos.
En el contexto de las protestas, las autoridades han detenido a 5 mil personas desde el lunes pasado, siendo el jueves el día con mayor número de arrestos, con casi 2 mil detenciones. Entre los hechos graves destaca el incendio de un liceo en Nantes el jueves. Además, dos personas fueron detenidas el domingo por un ataque contra un policía de paisano en Belfort, y un menor de 16 años fue arrestado el domingo por presuntamente rociar con gasolina a un profesor en La Ciotat el 2 de octubre.
El Gobierno francés anunció el viernes medidas para reducir la tensión, incluyendo un plan para acelerar la sustitución de profesores ausentes. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran insuficientes estas acciones y han convocado a intensificar las protestas a partir del martes. Los sindicatos generales como la CGT y organizaciones del sector docente respaldan la convocatoria para continuar las movilizaciones.
