El retiro total de tropas estadounidenses concluirá a más tardar el 30 de septiembre de 2026, tras más de dos décadas de presencia militar.
Estados Unidos finalizará el retiro de sus últimas bases militares en Irak a más tardar el miércoles 30 de septiembre de 2026. Esta salida del personal extranjero ocurre bajo la administración de Donald Trump como parte del acuerdo alcanzado en 2024 durante el mandato de Joe Biden.
Durante más de veinte años de presencia militar estadounidense en Irak, se registraron 4,500 muertes de estadounidenses. La intervención comenzó en 2003 con la ofensiva para derrocar a Saddam Hussein. Las tropas estadounidenses se retiraron a finales de 2011 y regresaron casi tres años después para colaborar en la guerra contra el Estado Islámico, la cual concluyó en 2017. El número de bajas estadounidenses durante la Operación Libertad Iraquí duplicó la cifra de militares caídos en la guerra de Afganistán.
Hechos recientes y bajas en el conflicto
En 2020, un ataque contra el aeropuerto de Bagdad resultó en la muerte del comandante iraní Qasem Soleimani. Durante las confrontaciones de 2026 contra Irán, se documentaron siete muertes de militares estadounidenses en territorio iraquí. El último deceso registrado fue en julio de 2026, cuando un sargento murió por la detonación de un dron en una instalación cercana a Erbil.
Reacciones y perspectivas sobre la retirada
Expertos iraquíes en seguridad advierten que la salida de Estados Unidos puede incrementar la influencia de Irán y el resurgimiento del Estado Islámico en la región. Yasim al-Bahadli, analista de seguridad, afirmó: “Irán se beneficiará previsiblemente en términos estratégicos de la salida de la coalición, porque elimina una presencia militar que durante años actuó como contrapeso a la influencia de Teherán en Irak”. Además, se señala que milicias proiraníes podrían aumentar su poder sobre la toma de decisiones políticas y de seguridad nacional en Irak.
Abú Moytaba al-Yasiri, comandante de la Resistencia Islámica en Irak, calificó la retirada como una victoria y expresó: “El 30 de septiembre celebraremos el cierre de una página negra en la historia de Irak y el fracaso de la ocupación a la hora de imponer su voluntad a nuestro país”. Añadió que “Irak ha demostrado que su soberanía no puede ser garantizada por fuerzas extranjeras, sino por la resistencia y la voluntad de su pueblo”.
