La Conferencia del Episcopado Mexicano exhorta a autoridades y sociedad a construir la paz y rechazar el miedo en la vida cotidiana
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado a la sociedad y a las autoridades para no normalizar la violencia ni permitir que el miedo condicione la vida cotidiana en México. El pronunciamiento fue emitido en el comunicado titulado ‘La paz es tarea de todos’, con motivo del Día Internacional de la Paz.
La CEM subrayó que la paz no debe entenderse únicamente como la ausencia de enfrentamientos, sino como una condición necesaria para que las personas puedan desarrollar sus actividades sin temor. “Para millones de mexicanos (la paz) significa algo mucho más concreto: poder salir de casa, trabajar, transitar por una carretera, abrir un negocio o formar una familia sin miedo”, expresó la organización.
Impacto de la violencia y llamado a las autoridades
La CEM advirtió que la violencia sigue cobrando vidas, provocando desapariciones y desplazamientos, así como afectando a comerciantes y trabajadores mediante extorsiones. “Detrás de cada persona asesinada, desaparecida, desplazada o extorsionada hay una vida y una familia heridas. Ninguna sociedad puede acostumbrarse a ello”, señaló la Conferencia.
En su mensaje, la CEM reiteró: “Reiteramos nuestro llamado a las autoridades de los distintos órdenes de gobierno a cumplir con su responsabilidad de garantizar la seguridad, el Estado de derecho y el acceso efectivo a la justicia” frente a la violencia y el crimen organizado.
Referencias a hechos recientes y construcción de la paz
La CEM recordó el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín C. Mora, así como del guía de turistas Pedro Palma, ocurrido en junio de 2022 en Cerocahui, Chihuahua. Indicó que este hecho marcó un punto de inflexión para el proceso del Diálogo Nacional por la Paz.
La organización afirmó que la paz no puede construirse desde un solo sector ni imponerse desde arriba, sino que requiere del encuentro y la participación de todos. “La paz no puede construirse desde un solo sector ni imponerse desde arriba; necesita del encuentro y de la participación de todos”, enfatizó la CEM.
El comunicado concluyó con un mensaje de confianza en la capacidad de la sociedad mexicana para enfrentar la violencia y reconstruir lo que esta ha roto: “México no está condenado a la violencia. Creemos en la capacidad de nuestro pueblo para encontrarse, organizarse y reconstruir aquello que la violencia ha roto”.
