Leopardus tilcayo es el primer nuevo felino descrito por la ciencia en más de un siglo tras análisis genéticos y morfológicos.
Científicos han descubierto en Bolivia una nueva especie de felino, denominada Leopardus tilcayo, tras analizar su ADN y estudiar sus características. Este hallazgo representa el primer nuevo felino descrito por la ciencia en más de un siglo, siendo el último caso el del gato de las pampas en 1923.
El ejemplar que permitió identificar la especie fue encontrado hace una década como cachorro cerca de un bosque y llevado inicialmente a una casa como gato doméstico. Al notar comportamientos y características silvestres, el animal fue trasladado al santuario de vida silvestre Senda Verde en Bolivia en 2016, donde la bióloga Paola Nogales-Ascarrunz observó rasgos distintivos como rostro pequeño y achatado, orejas cortas y redondeadas, bigotes largos y pelaje con manchas similares a las de un leopardo.
Inicialmente se pensó que el ejemplar pertenecía a Leopardus tigrinus, pero en 2019, Nogales-Ascarrunz notó diferencias en el tamaño de las rosetas al compararlo con imágenes de referencia de Brasil. Junto con los genetistas Eduardo Eizirik y Jonas Lescroart, se realizó un análisis genético que ubicó al felino en un lugar distinto dentro del árbol evolutivo de los gatos.
Características y clasificación de Leopardus tilcayo
El estudio incluyó la comparación de los genomas completos de 38 individuos del género Leopardus. Se determinó que Leopardus tilcayo se separó de otras especies de tigrillos hace aproximadamente 1.4 millones de años. El ejemplar identificado es un macho de aproximadamente 10 años, mide cerca de 46 centímetros y pesa alrededor de 1.4 kilogramos, siendo más pequeño que un gato doméstico promedio. Actualmente permanece en el refugio Senda Verde.
El nombre tilcayo fue elegido en honor al término utilizado por habitantes de la región para referirse a estos animales, aunque no tiene un significado particular conocido en español ni en quechua. Leopardus tilcayo ha sido confirmado en la ecorregión de los Yungas, en la vertiente oriental de los Andes bolivianos. Sin embargo, aún se desconocen aspectos básicos como su alimentación, depredadores, reproducción y número de ejemplares en estado silvestre.
Implicaciones para la conservación y la biodiversidad
La investigación modificó la clasificación conocida de los tigrillos, reconociendo ahora cinco especies distintas. En 2013 se presentó evidencia de que Leopardus tigrinus estaba compuesto por dos especies diferentes y en 2024 se propuso separar otro linaje genéticamente distinto. El estudio también aporta evidencia de una posible nueva subespecie de tigrillo en Perú llamada Leopardus tigrinus antisuyo y sugiere que el margay podría incluir varios linajes.
La identificación genética de especies puede tener consecuencias directas para su protección y conservación. James Sanderson señaló: “Si piensas que el tigrillo es una sola cosa desde el sur de Brasil hasta Costa Rica, vas a encontrar que no está en peligro. Pero si descubrimos que no es una sola cosa, sino cinco, cada una debe evaluarse por separado”. Además, los métodos utilizados para identificar a Leopardus tilcayo podrían servir para estudiar otras poblaciones de pequeños felinos difíciles de distinguir, incluso en África y Asia.
Paola Nogales-Ascarrunz afirmó: “Nuestro mundo es extremadamente complejo. A veces pensamos que la mayor parte ya se conoce y que no queda mucho por descubrir, pero en realidad es al contrario”.
