El tipo de cambio interbancario inició en 17.22 pesos por dólar y mejoró a 17.17 unidades durante la jornada del 17 de septiembre de 2026.
El peso mexicano se apreció frente al dólar el 17 de septiembre de 2026, en una jornada marcada por la decisión de la Reserva Federal de elevar las tasas de interés y el retroceso de los precios del petróleo.
El tipo de cambio interbancario inició operaciones en 17.22 pesos por dólar, lo que representó una pérdida de 0.12 por ciento para la moneda estadounidense. Más tarde, el peso mexicano cotizaba alrededor de 17.17 unidades por dólar, con una ganancia de 0.40 por ciento.
La moneda estadounidense alcanzó un máximo de siete semanas tras la decisión de la Reserva Federal, pero posteriormente perdió terreno mientras disminuían los precios de la energía y se reducían las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro mundial.
Factores internacionales y precios del petróleo
La caída del petróleo favoreció el apetito por activos de riesgo, respaldando al peso mexicano. Los precios del crudo disminuyeron tras reportes de que Arabia Saudita ofrecería cargamentos adicionales de petróleo a través de Omán. A pesar de la baja, los precios del petróleo se mantenían por encima de 100 dólares por barril.
Mercado laboral estadounidense y postura de la Reserva Federal
Las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo en Estados Unidos disminuyeron en 10 mil hasta 196 mil en la semana que terminó el 12 de septiembre, cifra inferior a las 208 mil solicitudes esperadas por economistas consultados por Reuters. El descenso en solicitudes de desempleo podría estar relacionado con la volatilidad generada por el feriado del Día del Trabajo.
La decisión de la Reserva Federal continuaba siendo uno de los principales factores para los mercados financieros. La institución reafirmó su compromiso con el control de la inflación. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, defendió la independencia de la institución ante las peticiones del presidente Donald Trump para reducir los costos de financiamiento.
El peso mexicano recuperaba parte del terreno perdido durante jornadas anteriores y se mantenía atento a la evolución de las tasas de interés, el mercado laboral estadounidense y los precios del petróleo.
