Irán y Omán alcanzaron a principios de septiembre un acuerdo sobre rutas seguras de navegación en el estrecho de Ormuz. Este acuerdo fue resultado de intensas conversaciones técnicas y diplomáticas entre ambos países.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, aclaró que el acuerdo con Omán no contempla la reapertura del estrecho de Ormuz. “El acuerdo con el sultanato de Omán, en ningún caso significará que se reabrirá el estrecho de Ormuz”, afirmó.
Irán condiciona la reapertura del estrecho a que Estados Unidos retome los compromisos establecidos en el Memorando de Islamabad, firmado en junio con la mediación de Pakistán. Este memorando incluye el cese de hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, la reapertura del estrecho, el levantamiento de sanciones petroleras contra Irán y la liberación de fondos iraníes congelados en el extranjero.
La aplicación del Memorando de Islamabad ha enfrentado obstáculos debido a diferencias entre Washington y Teherán sobre el control de las rutas marítimas en el estrecho.
El próximo lunes se presentará la propuesta en una reunión en la capital de Omán. En este encuentro participarán Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irak, según medios iraníes. Baréin decidió no asistir, señalando que su territorio ha sido objeto de ataques iraníes contra infraestructura y bienes civiles.
Durante la reunión se entregarán a los países participantes los detalles del acuerdo con Omán y los mapas correspondientes a la nueva ruta de navegación.
El estrecho de Ormuz ha sido uno de los principales focos de tensión entre Estados Unidos e Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
