El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el jueves 27 de agosto de 2026 una orden ejecutiva para cambiar la denominación oficial federal del Lago Ontario a Lago de América.
Esta medida aplica exclusivamente en el ámbito administrativo estadounidense y no tiene obligatoriedad legal para las autoridades canadienses. El Lago Ontario se ubica en la franja fronteriza entre Estados Unidos y Canadá.
Trump justificó la orden con la frase: “Tenemos un golfo y tenemos un lago. Solo nos falta un océano”. Esta acción se suma a una disposición previa que renombró el Golfo de México como Golfo de América.
El poder ejecutivo estadounidense tiene la atribución legal para modificar la nomenclatura utilizada por agencias, departamentos y mapas oficiales del gobierno federal. La orden instruye a las dependencias públicas a sustituir el registro geográfico tradicional en sus sistemas de documentación y cartografía.
El Consejo de Nombres Geográficos de Estados Unidos debe actualizar las bases de datos cartográficas y registros del sistema nacional de información geográfica. La modificación se aplicará en cartas náuticas y mapas federales dentro de la jurisdicción estadounidense.
No habrá cambios en los tratados limítrofes con Canadá. La Comisión Conjunta Internacional mantiene los protocolos de cooperación ambiental y gestión hídrica bajo los nombres reconocidos en convenios internacionales.
El gobierno de Canadá mantiene la potestad para usar la denominación tradicional Lago Ontario en su cartografía, legislación interna y señalización vial en la provincia de Ontario.
Las agencias federales de transporte y medio ambiente de Estados Unidos iniciarán adecuaciones técnicas en sus plataformas digitales para cumplir con el mandato presidencial.
