El director de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, acusó a funcionarios de alto nivel en México de trabajar directamente con cárteles de la droga.
En abril, se presentó una acusación formal contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázares y Gerardo Mérida Sánchez. Estados Unidos señala que estos funcionarios conspiraron para traficar drogas y brindar protección a la facción de Los Chapitos a cambio de sobornos.
La DEA mantiene una cooperación estrecha con el gobierno mexicano. Terry Cole destacó que existe comunicación diaria con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y que ambas agencias intercambian información e inteligencia para combatir organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Juan Carlos Valencia, conocido como “El Pelón”, fue identificado por autoridades estadounidenses como integrante del CJNG. La DEA advirtió que la facción de Los Chapitos podría enfrentar un destino similar al de Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, quienes fueron sentenciados a cadena perpetua en Estados Unidos.
El director de la DEA reconoció los esfuerzos del gobierno mexicano contra los grupos criminales y reiteró que la agencia continuará persiguiendo a integrantes de organizaciones criminales, funcionarios señalados en la acusación y operadores vinculados con el tráfico de precursores químicos provenientes de China.
Las acusaciones emitidas por la DEA son señalamientos de autoridades estadounidenses y no equivalen a una sentencia judicial. La agencia también justificó ataques contra presuntas narcolanchas como parte de una estrategia dirigida por el gobierno de Estados Unidos para enfrentar el narcotráfico, especialmente ante el aumento de muertes por fentanilo y otras drogas.
