La Policía Municipal de Hermosillo utiliza cámaras corporales para documentar parte de las intervenciones de sus elementos. Sin embargo, la corporación cuenta con solo 100 cámaras corporales para aproximadamente mil 200 oficiales.
De estas cámaras, cerca de 40 se emplean en los filtros de alcoholimetría instalados en las calles. Las cámaras restantes se distribuyen entre grupos y departamentos de Tránsito. Además, la Policía Municipal opera más de 400 cámaras en total, incluyendo 360 instaladas en radiopatrullas, que no acompañan al agente fuera de la unidad.
Las instrucciones de los mandos indican que las cámaras deben estar encendidas en cuanto el agente se pone en servicio. Aunque las grabaciones no son monitoreadas de forma permanente, se recuperan cuando el Departamento de Asuntos Internos o las fiscalías las solicitan.
Los ciudadanos pueden presentar quejas o denuncias en el Departamento de Asuntos Internos si consideran que un policía cometió un exceso o agresión.
En abril de 2024, el abogado Andrés Ortega Vega propuso que el uso de cámaras corporales fuera obligatorio y parte del uniforme policial. Posteriormente, el 16 de septiembre de 2024, el alcalde Antonio Astiazarán anunció que su administración incorporaría cámaras corporales para los elementos municipales.
El 24 de octubre de 2024, el Congreso de Sonora aprobó un exhorto para que el Ayuntamiento implementara el uso de cámaras corporales entre agentes de Tránsito.
