Guillermo Aguirre, psicólogo y exjuez de lo familiar, habló en Hermosillo sobre la importancia de dejar de normalizar la violencia como un primer paso para enfrentarla.
Muchas mujeres crecen pensando que ciertas conductas violentas son normales porque las han visto en sus padres, familiares o parejas. Reconocer la violencia es fundamental para poder salir de ella.
Denunciar o separarse implica enfrentarse a procesos judiciales complejos, costosos y desgastantes, especialmente cuando no se cuenta con ingresos o una red de apoyo.
Una duda común es qué hacer si el agresor es el padre de los hijos. Aguirre destacó la importancia de continuar los procesos judiciales por el bienestar de los menores.
También habló sobre la violencia vicaria y sus diferentes formas, resaltando la importancia de acompañar a las mujeres sin juzgarlas.
Si una amiga decide hablar de violencia, es importante escucharla y ayudarla a conocer sus opciones, no juzgarla ni responder desde experiencias ajenas.
La escucha activa y una red de apoyo pueden ser determinantes para tomar decisiones con mayor seguridad.
