Trabajadores del Sindicato Independiente de la Universidad de Sonora (SIUS) tomaron las instalaciones de Rectoría el lunes 17 de agosto de 2026. La acción busca exigir el cumplimiento de una sentencia laboral emitida en noviembre de 2023.
La sentencia establece que al SIUS le corresponde un 8.56% de las prestaciones contempladas en el contrato colectivo de trabajo. Estas prestaciones deben distribuirse proporcionalmente entre los sindicatos con representación dentro de la Universidad de Sonora.
Dorotea Rascón Gámez, secretaria general del SIUS, explicó que la toma fue acordada en asamblea general. La medida responde a la falta de respuesta de la administración universitaria, que ha ignorado acuerdos previos alcanzados en reuniones con el sindicato.
Además, la resolución reconoce el derecho del SIUS a proponer personal eventual para fortalecer su representación. Sin embargo, la Universidad dio de baja de manera unilateral a trabajadores eventuales del sindicato, argumentando que la baja fue solicitada por otro sindicato, aunque corresponde a la institución ejecutar esas decisiones.
Antonio Salazar, secretario general de la Federación de Sindicatos Independientes, señaló que la sentencia del Primer Tribunal Laboral ya quedó firme tras recursos legales de la Universidad. Calificó como “violatoria” la postura universitaria y anunció que solicitarán sanciones legales en caso de incumplimiento.
Antes de la toma, se realizaron dos reuniones la semana previa con autoridades universitarias sin obtener respuesta favorable. La asamblea del SIUS acordó que, si la sentencia no es atendida, cerrarán los accesos vehiculares a la Universidad.
La protesta se concentra en las oficinas administrativas y no pretende afectar las actividades académicas ni impedir el ingreso peatonal. El sindicato busca que la Secretaría General Administrativa y Rectoría atiendan las demandas y retomen las mesas de diálogo.
El SIUS fue creado en 2014 y cuenta con alrededor de 160 trabajadores activos. En un proceso anterior relacionado con 200 puestos, el sindicato obtuvo 20 plazas, aunque algunas fueron cerradas por incorporación de trabajadores a otro sindicato.
Hasta el momento de la publicación, los trabajadores mantienen tomada la Rectoría y esperan una respuesta de las autoridades universitarias.
