Derrame tóxico en Río Sonora y sus consecuencias
El 6 de agosto de 2014 ocurrió un derrame de 40 millones de litros de sulfato de cobre acidulado en un represo aguas arriba de la Mina de Cananea. Este incidente tiñó de naranja el cauce de los ríos Sonora y Bacanuchi, afectando gravemente el ecosistema y la salud de las comunidades cercanas.
Plan de remediación y promesas
El gobernador Alfonso Durazo y la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, anunciaron una inversión de 654 millones de pesos para limpiar suelos y sedimentos en una primera etapa, con fecha de conclusión a finales de 2024. Este esfuerzo forma parte del “Plan de Justicia para Cananea-Río Sonora”. Además, se comprometieron a construir un hospital especializado y garantizar agua limpia para la población.
Situación actual y denuncias
Los Comités de Cuenca Río Sonora (CCRS) acusan que el Estado ha sustituido la reparación real por una apariencia de cumplimiento. Los convenios con la empresa minera Grupo México permanecen en secreto y sin sustento legal público. Estudios del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE) identificaron que casi toda la población de la cuenca está en riesgo por exposición a metales pesados como plomo, arsénico, cadmio y mercurio.
Entre 2021 y 2022, CENAPRECE muestreó a 1,500 personas; 705 presentaron plomo en sangre y requieren tratamiento de por vida. Sin embargo, los resultados fueron clasificados como reservados, no se entregaron diagnósticos ni se brindó atención médica especializada.
Contaminación del agua y avances limitados
Los pozos de agua siguen contaminados y rebasan los límites permisibles según la Recomendación 50/2024 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). La promesa original de instalar 36 plantas potabilizadoras se redujo a 16 sin explicación técnica ni garantía de filtración efectiva de metales pesados. Solo se instaló una planta móvil en San Rafael de Ures.
Se inició la construcción de un hospital especializado sobre las ruinas de uno inconcluso. El convenio reciente con Grupo México alcanza 1,500 millones de pesos para remediación, agua y salud, monto que cubre solo el 7.5% del daño estimado.
El derrame tóxico en Río Sonora sigue generando impactos ambientales y sociales que permanecen sin solución definitiva a 12 años del incidente.
