Julio Maquinay Díaz, ingeniero y residente en Sonora desde hace 39 años, ha dedicado más de dos décadas a la elaboración de maquetas que recrean la historia del estado. Desde 2005, ha construido representaciones detalladas de estaciones ferroviarias, personajes y acontecimientos históricos sonorenses.
Sus maquetas están elaboradas principalmente con MDF y arcilla para los personajes. La primera fue la estación del ferrocarril de Magdalena de Kino. Actualmente, Maquinay presentó una línea del tiempo con módulos que recorren episodios históricos de Sonora durante la XXIX Convención de Ferromodelistas y Ferroaficionados de la República Mexicana, realizada los días 8 y 9 de agosto.
Entre las escenas destacadas está la llegada de Eusebio Francisco Kino en el siglo XVII y el descubrimiento de que Baja California es una península. Otra maqueta representa la defensa de Caborca durante la última invasión filibustera, que duró seis días. Esta incluye la llegada de los invasores, el intento de explotar la puerta, el envío de un emisario, la llegada de cañones, la captura de un americano herido y la ejecución de Henry Crabb y su ejército.
También se exhibe la antigua Pera de Hermosillo, mostrando la zona ferroviaria y el recorrido de las vías desde la estación ubicada en avenida Mariano Matamoros y calle Benito Juárez. Otras maquetas incluyen la estación de Pesqueira, una escena de Empalme relacionada con el proyecto Mercurio, y la estación de Benjamín Hill vinculada a la construcción de la vía hacia Mexicali y la muerte de cuatro ingenieros.
Además, Maquinay ha representado la historia de Jesús García Corona, ferrocarrilero que condujo la máquina número 2 fuera de la población tras una explosión en 1904. Cada maqueta requiere entre seis y nueve meses para su investigación y construcción.
Su trabajo forma parte de una tradición que reúne anualmente a ferromodelistas y ferroaficionados de distintos estados. La próxima convención se realizará en agosto de 2027 en la Ciudad de México. Maquinay también ha presentado sus maquetas en escuelas para apoyar la enseñanza de la historia local, contribuyendo así a la difusión cultural y educativa en Sonora.
