Karla Encinas encontró en la pintura una nueva forma de expresión y autonomía a partir de los 40 años. Esta disciplina artística llegó a su vida como una herramienta de independencia que complementó su trayectoria profesional.
Antes de dedicarse a la pintura, Karla Encinas tuvo una destacada experiencia en la conducción televisiva. Rompió estereotipos relacionados con la edad de las mujeres en pantalla y enfrentó diferencias generacionales con compañeras, lo que la llevó a aceptar retos y consolidar su desempeño en esta faceta.
Además, Karla habló sobre la maternidad y el desafío de equilibrar distintas responsabilidades. Mencionó que cuando los hijos crecen, las mujeres pueden cuestionarse qué hacer después, lo que la llevó a reinventarse.
Desde su salida de la televisión, ha aprendido a soltar etapas, adaptarse y entender que la reinvención es una forma de reencontrarse. Para ella, la pintura no requiere un talento especial, sino práctica, disciplina y disposición.
Este proceso de transformación personal y profesional refleja la capacidad de adaptación y crecimiento de Karla Encinas, quien continúa explorando nuevas formas de expresión y desarrollo en Hermosillo, Sonora.
