El sistema pluvial instalado en el paso a desnivel de los bulevares Colosio y Solidaridad en Hermosillo fue puesto a prueba con las recientes lluvias, demostrando su capacidad para captar y gestionar el agua de lluvia de manera eficiente.
La directora general de Desarrollo de Infraestructura, Astarté Corro Ruiz, explicó que esta obra hidráulica está diseñada para reducir el riesgo de inundaciones en el túnel y aprovechar sustentablemente el agua pluvial. El sistema impide que el agua ingrese al paso a desnivel mediante pendientes que conducen el escurrimiento hacia el antiguo canal Yucatán, que sigue en operación.
El agua que cae sobre las rampas es captada por un sistema especializado que incluye 202 metros de tubería de acero aluminizado, con capacidad para almacenar aproximadamente 920 mil litros. Más de la mitad de esta tubería es ranurada, lo que permite la infiltración del agua al subsuelo a través de filtros de arena y grava, contribuyendo así a la recarga del acuífero local.
Funcionamiento y aprovechamiento del agua
El sistema inicia con rejillas pluviales ubicadas en la parte más baja del paso a desnivel, donde se recolectan los escurrimientos y se conducen hacia un cárcamo situado a 10 metros de profundidad. Durante las lluvias, el agua se mueve por gravedad sin necesidad de equipos mecánicos, lo que aumenta la confiabilidad y reduce el riesgo de fallas en momentos de precipitaciones intensas.
Para extraer el agua almacenada, se utiliza una bomba de tres caballos de fuerza que se activa únicamente cuando es necesario. El líquido captado es trasladado mediante una pipa del Ayuntamiento para su uso en el riego de parques, camellones y áreas verdes, a través de una toma especial diseñada para este fin.
La Dirección General de Servicios Públicos Municipales será responsable del riego y mantenimiento del sistema, asegurando su operación continua y eficiente.
Diseño basado en análisis histórico
El proyecto fue calculado con base en 65 años de registros históricos de precipitación, contemplando un escenario extremo con un periodo de retorno de 100 años. Esto garantiza que la infraestructura pueda soportar lluvias intensas y proteger el paso a desnivel de posibles inundaciones.
