El Jardín Polinizador del Departamento de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Sonora, ubicado en el campus Hermosillo, ha logrado reducir la temperatura en su área en aproximadamente cuatro grados centígrados. Este espacio, que cuenta con más de 130 plantas nativas, cumplió dos años como proyecto tangible y servirá de modelo para la construcción de al menos siete jardines más en diferentes departamentos del campus.
Un proyecto comunitario y ecológico
El jardín nació en un patio que originalmente estaba cubierto por árboles de olivo negro y áreas de grava que acumulaban calor. Fue diseñado a través de talleres participativos que involucraron a estudiantes, docentes, trabajadores universitarios y especialistas. En el primer taller participaron alrededor de 60 personas, mientras que en la primera jornada de plantación asistieron aproximadamente 85 personas. Posteriormente, se realizó una jornada para instalar un sistema de riego por goteo.
El proyecto contó con el respaldo de la organización Caminantes del Desierto y el personal de Parques y Jardines. En un segundo taller se inscribieron cerca de 80 personas y a la segunda plantación asistieron más de 100, lo que permitió consolidar una comunidad activa en el cuidado del jardín.
Flora y fauna adaptadas al clima sonorense
El jardín alberga alrededor de 130 especies de plantas nativas adaptadas al clima de Sonora, con floraciones en distintas épocas del año que garantizan alimento constante para polinizadores como colibríes, abejas nativas, mariposas y escarabajos. Además, el espacio se ha convertido en refugio para aves como búhos cornudos y correcaminos, evidenciando la transformación ecológica que ha generado.
El diseño incorpora un sistema de riego por goteo y microcuencas para captar agua de lluvia, optimizando el uso de recursos hídricos en la región.
Expansión del modelo en el campus
La Universidad de Sonora anunció que replicará este modelo en al menos siete nuevos jardines polinizadores en distintas áreas del campus Hermosillo, incluyendo departamentos como Lenguas, Física, Matemáticas, Agronomía y Químico-Biólogo. Para fortalecer esta iniciativa se formó el grupo de voluntariado Acción Nativa, integrado por estudiantes y egresados comprometidos con el proyecto.
La intención es que cada comunidad universitaria cuide su propio jardín, promoviendo la participación activa de estudiantes, profesores y trabajadores para garantizar la sostenibilidad y el impacto positivo de estos espacios verdes.
