Pedro Aspe Armella, exsecretario de Hacienda durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, advirtió sobre un deterioro macroeconómico en México impulsado por el aumento del gasto corriente, el crecimiento de la deuda pública y la caída de la inversión productiva bajo el gobierno de la Cuarta Transformación (4-T).
Ralentización del crecimiento económico
Durante el periodo neoliberal, el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció en promedio un 3% anual. Sin embargo, desde 2018, el crecimiento anual del PIB se ha mantenido por debajo del 1%, reflejando un estancamiento económico que preocupa a expertos como Aspe.
Incremento del gasto y deuda pública
El exfuncionario destacó que el gobierno actual ha incrementado el gasto corriente improductivo y la deuda pública. La deuda pasó de representar el 38% del PIB en 2011 a casi el 59% en 2025. Además, el déficit fiscal se acerca al 5.7% del PIB, lo que podría llevar a México a superar el umbral crítico del 60% de deuda en 2026.
El gasto social también ha crecido, pasando de 0.5% del PIB en 2018 a alrededor del 3% en la actualidad, beneficiando a casi 30 millones de personas a través de programas sociales.
Caída en inversión y producción petrolera
La inversión física federal sufrió una caída cercana al 28% entre 2024 y 2025. En paralelo, la producción petrolera disminuyó de 2.5 millones de barriles diarios en 2013 a menos de 1.4 millones proyectados para 2025-2026. El gobierno destina aproximadamente 400 mil millones de pesos anuales en subsidios y apoyos a Pemex, mientras que el gasto en sectores clave como educación, salud y seguridad permanece estancado en términos reales.
Perspectivas y advertencias
Pedro Aspe advirtió que México está entrando en una cascada estructural hacia el estancamiento económico, lo que representa un desafío importante para la estabilidad financiera y el desarrollo del país.
