China concluyó la fabricación de un imán superconductor de 582 toneladas, considerado el más grande del mundo, que será fundamental para su proyecto de fusión nuclear conocido como CRAFT/BEST, ubicado en Hefei. Este avance representa un paso clave en el desarrollo de un “sol artificial” capaz de generar energía limpia y prácticamente ilimitada.
Un imán toroidal de gran escala y tecnología nacional
El imán toroidal, construido completamente con tecnología china tras seis años de trabajo, tiene la función de confinar plasma a temperaturas superiores a 100 millones de grados Celsius. Esta capacidad es esencial para controlar las condiciones extremas necesarias en la fusión nuclear, proceso que busca replicar la energía generada en el interior del sol.
Proyecto CRAFT/BEST y sus objetivos energéticos
El proyecto CRAFT/BEST pretende desarrollar una fuente energética capaz de producir grandes cantidades de electricidad sin emisiones contaminantes. La meta es iniciar la generación experimental de energía alrededor del año 2030, posicionando a China como un actor relevante en la carrera global por la energía sostenible.
La fusión nuclear, a diferencia de otras fuentes, promete un suministro abundante y con bajas emisiones de carbono, lo que la convierte en una alternativa atractiva para enfrentar los retos energéticos y ambientales actuales.
China en la competencia científica global
La construcción de este imán superconductor refleja la estrategia de inversión constante de China para liderar en tecnología de fusión nuclear. El desarrollo del “sol artificial” forma parte de una competencia científica internacional que busca alcanzar una energía más limpia, segura y sostenible para el futuro.
