Una imagen difundida por la NASA generó dudas entre usuarios de redes sociales por mostrar al planeta con una forma irregular y muy diferente a las fotografías tradicionales de la Tierra.
Sin embargo, la representación no es una fotografía ni muestra la forma real del planeta. Se trata de un modelo científico del geoide terrestre, utilizado para estudiar las variaciones del campo gravitatorio de la Tierra.
Las deformaciones visibles fueron exageradas para facilitar su análisis, ya que en la realidad los cambios son mucho menores. La Tierra mantiene una forma casi esférica, ligeramente achatada en los polos.
Este modelo permite a científicos estudiar fenómenos relacionados con los océanos, el movimiento del agua y la distribución de la masa dentro del planeta, utilizando datos obtenidos mediante observaciones satelitales.
La imagen que se volvió viral representa una herramienta científica para comprender mejor cómo funciona la Tierra, no una nueva forma del planeta.
