Ante las altas temperaturas que afectan a Roma, las autoridades han habilitado cines y bibliotecas como espacios para que la población pueda refugiarse del calor.
Esta medida busca ofrecer un respiro a los ciudadanos durante la ola de calor que se registra en la capital italiana, facilitando acceso a lugares con aire acondicionado y ambientes frescos.
Los espacios públicos adaptados funcionan como puntos de encuentro seguros y accesibles, especialmente para personas vulnerables como adultos mayores y niños.
