Las recientes lluvias en Sonora han contribuido a la recuperación de casi 23 millones de metros cúbicos en las principales presas del estado, lo que ha permitido una significativa disminución de la sequía.
Este incremento en los niveles de almacenamiento hídrico representa un cambio favorable en el panorama climático de la región, beneficiando tanto al sector agrícola como a la disponibilidad de agua para consumo humano.
Las autoridades hidrológicas mantienen un monitoreo constante para evaluar el impacto de las precipitaciones y garantizar el manejo adecuado de estos recursos.
