La selección mexicana quedó eliminada tras un partido de alta intensidad frente a Inglaterra, que avanzó a la siguiente fase del torneo. El encuentro destacó por la entrega y el esfuerzo de ambos equipos.
Durante el partido, México mostró un juego competitivo y mantuvo la presión sobre Inglaterra, aunque no logró concretar las oportunidades generadas. Inglaterra, por su parte, supo aprovechar sus momentos para asegurar el triunfo.
Este resultado marca el fin de la participación de México en el certamen, dejando una imagen de lucha y compromiso en el campo.
