Este 2026 ha visto nuevas adaptaciones cinematográficas de la obra clásica Frankenstein o el moderno Prometeo, donde directores como Guillermo del Toro y Jake Gyllenhaal ofrecen visiones distintas del mito original de Mary Shelley.
La novela de Shelley, escrita en 1818, no fue concebida como una historia de terror convencional, sino como una expresión profunda del dolor y la pérdida, influenciada por la muerte de su madre y la tragedia personal de perder a varios hijos. Su obra aborda temas como el abandono y la arrogancia científica en un contexto de romanticismo gótico.
Guillermo del Toro presenta una adaptación visualmente impactante que prioriza el conflicto emocional entre el creador y su criatura, dejando en segundo plano la crítica ética sobre la negligencia científica que caracteriza al texto original. Su enfoque se aleja del ambiente oscuro y barroco para destacar la empatía hacia la criatura, aunque esto diluye algunos elementos centrales del mensaje de Shelley.
Por otro lado, la interpretación de personajes como Elizabeth en la versión de Del Toro modifica su papel original, convirtiéndola en un personaje con mayor protagonismo emocional, aunque alejado de la representación que Shelley hizo del “ángel del hogar” romántico y su trágico destino como símbolo de la negligencia del científico.
Estas nuevas adaptaciones reflejan cómo el mito de Frankenstein sigue siendo una fuente de inspiración para explorar temas contemporáneos, aunque con interpretaciones que se distancian del espíritu y la intención original de la novela.
